La sal marina y su tratamiento: qué debes saber

Escrito por sal 03-10-2014 en Alimentación. Comentarios (0)

Las empresas que se dedican a la comercialización de especias, como herbolarios y tiendas de productos gourmet, así como por supuesto las marcas dedicadas a vender algún tipo de sal, en ocasiones juegan con el desconocimiento de los clientes acerca de cómo se obtiene el mineral. Es verdad que podemos distinguir entre sal gruesa, sal fina o sal escamada, pero todas las sales proceden, directa o indirectamente, del mismo lugar: el mar. La diferencia está en el tratamiento posterior de este mineral y el proceso de cristalización.

Teniendo esto claro, no debemos pensar que un producto contiene propiedades especiales que no son atribuibles a la sal. Por ejemplo, no hay ninguna sal que sirva para adelgazar, ni nada por el estilo. Si queremos entender los diferentes tipos de sales que hay en el mercado, es importante que sepamos cuál ha sido su tratamiento y método de obtención.


Tipos de sales según su tratamiento

Vamos a ver algunos tipos de sal según el tratamiento que se les ofrece en el proceso posterior a la recolección y qué diferencias hay entre ellas:

  Sal marina: se obtiene de la evaporación del agua marina en salinas y simas.

  Sal marina virgen: cuando se obtiene de forma completamente natural, sin aplicación de ingredientes específicos, sólo trabajada por el sol y el viento, decimos que es sal marina virgen.

  Sal refinada: se ha purificado por un lavado y es diferente a la flor de sal y a la sal marina virgen. Puede ser de manantial, marina o gema.

  Flor de sal: la flor de sal se obtiene de la capa flotante de sal que cristaliza en la superficie del agua. Se recolecta de forma manual. A diferencia de la sal refinada, no se lava, y a diferencia de la marina virgen, no se le añade otro ingrediente.

  Sal gema: viene de yacimientos salinos naturales, no creados por el hombre. Ahora bien, indirectamente, este tipo procede también del mar, ya que en un período histórico el mar llegaba hasta allí.

  Sal de manantial: se consigue de los manantiales marinos por medio de la evaporación de las salmueras, es decir, de la sal marina que emerge de forma natural en determinadas zonas.

  Sal vacuum: es cuando el proceso de cristalización se produce al vacío.

Teniendo esto claro, cuando vayamos a comprar sal, debemos informarnos de las características de cada uno, probarlas, añadirlas a nuestros platos según corresponda y, ante todo, tener muy claro por descontado que no tienen “propiedades mágicas” de ningún tipo, ni ayudan per se a adelgazar (sólo que algunas tienen menos cloruro sódico). Es un mineral necesario para nuestro organismo y que ayuda a prevenir determinadas enfermedades, pero todo debe tomarse en su contexto científico.